El método del caso como solución frente a la enseñanza excesivamente dogmática del Derecho penal

The case method as a solution to the excessively dogmatic teaching of criminal law

DOI: https://doi.org/10.69592/3045-7955-N3-2026-ART-8

Carlos Álvaro Peris

Profesor Investigador en Formación (ACIF)

Departamento de Derecho Penal.

Universidad de Valencia.

Carlos.alvaro@uv.es

Recibido el 28 de abril de 2026; aceptado el 10 de julio de 2026.

Sumario: I. Introducción. II. El problema de la enseñanza excesivamente dogmática del Derecho penal. III. El método del caso. 1. Origen y concepto. 2. Fases e implementación. 3. Uso de nuevas técnicas de innovación docente en el método del caso. IV. Conclusiones. V. Bibliografía.

Resumen: En el presente trabajo defendemos la implantación del método del caso como solución a la enseñanza excesivamente dogmática del Derecho penal. Partimos de la constatación del desinterés del estudiante, la baja participación en clase y las deficiencias formativas en habilidades orales y prácticas que ocasiona el método de la clase magistral para plantear la implantación del método del caso en cuatro fases (preliminar, recopilación de opiniones, contraste y reflexión teórica). A través de un ejemplo concreto se ilustra cómo el método del caso facilita la comprensión de figuras jurídicas complejas, como el decomiso en el Código Penal español, y permite introducir técnicas de innovación docente como el role-playing o la ludificación.

Palabras clave: método del caso, clase magistral, role-playing, ludificación.

Abstract: In this paper, we advocate the implementation of the case method as a solution to the excessively dogmatic teaching of criminal law. We begin by noting students’ lack of interest, low class participation, and deficiencies in oral and practical skills caused by the lecture method, and propose the implementation of the case method in four phases (preliminary, gathering opinions, comparison, and theoretical reflection). A specific example illustrates how the case method facilitates understanding of complex legal concepts such as confiscation in the Spanish Criminal Code and allows for the introduction of innovative teaching techniques such as role-playing and gamification.

Keywords: case method, lecture, role-playing, gamification.

I. Introducción

En los últimos veinte o treinta años, la enseñanza del Derecho parecía haber transitado de una metodología predominantemente expositiva y memorística hacia modelos pedagógicos más activos, dinámicos e integradores. La presente investigación tiene por objeto analizar el impacto que tendría la implementación del método del caso en el proceso de enseñanza universitaria, desde una perspectiva metodológica y transversal, poniendo de relieve su capacidad para transformar el aula en un espacio de diálogo y pensamiento crítico.

La enseñanza del Derecho penal en las últimas décadas ha mostrado una tensión persistente entre el rigor dogmático y la necesidad de formar profesionales capaces de aplicar la norma en contextos reales. Frente a esta disyuntiva, proponemos el método del caso como instrumento pedagógico que compagina la precisión conceptual con la experiencia práctica. A lo largo de nuestra investigación demostraremos cómo el método de la clase magistral, centrado en la exposición teórica, produce un doble déficit: por un lado, atenúa la atención y la participación de los estudiantes en un entorno saturado de estímulos digitales; por otro, dificulta la adquisición de las famosas habilidades blandas o soft skills, como la oratoria, indispensables para el ejercicio profesional.

El problema didáctico que planteamos es cómo enseñar figuras complejas del Derecho penal sin renunciar a la profundidad analítica y sin sacrificar la implicación activa del alumno. El método del caso invierte el orden clásico al situar el problema práctico en primer término, induciendo al estudiante a explorar, documentarse y argumentar antes de recibir la exposición dogmática del docente. Para asegurar la eficacia de esta inversión metodológica, se proponen cuatro fases articuladas: (i) fase preliminar; (ii) fase de recopilación de opiniones; (iii) fase de contraste; y (iv) fase de reflexión teórica.

Además, las soluciones didácticas que acompañan al método del caso integran técnicas de innovación docente como el role-playing, que simula audiencias y atribuye roles procesales, y la ludificación, que introduce mecánicas motivacionales y desbloqueo de pruebas. Por último, propondremos una extensión empírica de la investigación que evalúe, mediante indicadores fiables, la efectividad real de la metodología en la adquisición de competencias transversales. En síntesis, la problemática que se examina combina cuestiones pedagógicas, éticas y técnico-jurídicas. Las soluciones propuestas buscan una enseñanza del Derecho penal que sea, a la vez, rigurosa, formativa y conectada con la realidad profesional.

Finalmente, nos gustaría destacar que hemos centrado nuestro estudio en el área del Derecho penal, aunque la gran mayoría de conclusiones de este análisis son perfectamente extrapolables a cualquier otra área del Derecho.

II. El problema de la enseñanza excesivamente dogmática del Derecho penal

El refrán dice que la práctica hace al maestro. No parece haber discusiones a nivel doctrinal acerca de la necesidad de incorporar herramientas prácticas en la enseñanza del Derecho penal. En cambio, sí que parece haber cierta discusión sobre en qué fase del proceso de enseñanza incorporar esas herramientas prácticas. La primera opción consiste en seguir las bases del modelo de enseñanza tradicional en el que el docente explica la teoría a través del método de la clase magistral y posteriormente realiza algún tipo de actividad más práctica. Hoy en día es el modelo más replicado en la mayoría de facultades de Derecho de España. La segunda opción consiste en seguir las bases de un nuevo modelo de enseñanza, a través de la aplicación del método del caso, en el que los estudiantes trabajan previamente con casos prácticos y con posterioridad el docente expone los fundamentos teóricos de las figuras jurídicas tratadas en dichos casos prácticos.

Sin duda, uno de los mayores escollos con los que se topa un estudiante, a priori, es con el hecho de tratar de entender la parte teórica (más abstracta) sin haber visto nada de la parte práctica (más concreta). Evidentemente, al estudiante le resulta mucho más atractivo ponerse a leer un misterioso caso de asesinato en el que un hombre acuchilló por detrás a una actriz famosa que un manual en el que se explican los fundamentos teóricos de la alevosía. Los estudiantes que inician el estudio del grado en Derecho aspiran a poder satisfacer su idea de justicia a través de la resolución justa de controversias jurídicas. Tal vez, una de las causas por las que el estudiante pierde el interés al recibir los conceptos teóricos mediante el método de la clase magistral resida en que no es capaz de visualizar el resultado que puede obtener al resolver correctamente una controversia jurídica gracias a haber comprendido de forma adecuada esos fundamentos teóricos.

La implementación del método del caso, tal y como veremos en el siguiente apartado de nuestro estudio, es una solución frente a esta situación, puesto que cuando llega el momento en el que el estudiante debe prestar atención para asimilar los fundamentos teóricos, ya es consciente de la repercusión práctica que le puede generar. El método del caso consigue despertar la curiosidad y, sobre todo, la atención del estudiante, la misma que con el método de la clase magistral decae con el tiempo siguiendo la denominada «curva de atención» (Lloyd, 1968). Además, hoy en día, los docentes competimos por la atención del estudiante contra una inmensa cantidad de estímulos tecnológicos. Pensemos que todas las plataformas grandes de redes sociales tienen trabajando todos los días a ingenieros con el único objetivo de diseñar algoritmos que capten y retengan la atención del usuario. Por tanto, cada vez resulta más complicado diseñar clases en las que el estudiante no deslice la pantalla de su teléfono en ningún momento1.

De esta manera, la enseñanza excesivamente dogmática del Derecho penal provoca que decaiga la atención del estudiante y, consecuentemente, su participación en la clase. Si los estudiantes no prestan atención, no participan en la clase y no desarrollan habilidades tan importantes como la oratoria, especialmente en el ámbito del Derecho. Un reciente estudio financiado por la fundación «la Caixa» arroja datos demoledores al respecto afirmando que el 77,5 % de los estudiantes universitarios reconocen no haber recibido ninguna formación en comunicación oral, aunque consideran que esta competencia es clave para su educación y futuro profesional, así como que el 75 % reconocen haberse quedado completamente en blanco al dirigirse a una audiencia2. Recordemos que las tan afamadas habilidades blandas o soft skills son las que pueden acabar determinando que una empresa, en un proceso de contratación, se acabe decantando por uno u otro estudiante. Si la Universidad es el paso previo a la incorporación al mercado laboral para muchos de nuestros jóvenes, la tarea de los docentes y la responsabilidad de los dirigentes reside en formarlos en las competencias y habilidades más demandadas por el mercado laboral.

En resumen, la enseñanza excesivamente dogmática del Derecho ha llevado a que decaiga la atención y participación de los estudiantes en las aulas ocasionando una carencia de formación en los fundamentos teóricos de las asignaturas, así como en las habilidades blandas o soft skills más demandas por el mercado laboral actual.

III. El método del caso

A continuación, proponemos la implementación del método del caso como solución frente a la enseñanza excesivamente dogmática del Derecho penal. Para ello, plantearemos como ejemplo la explicación de la figura del decomiso en el Derecho penal.

1. Origen y concepto

En primer lugar, debemos exponer cuál es el origen del método del caso. Este método fue instaurado por la prestigiosa Universidad de Harvard a principios del siglo XX. Desde entonces, se ha establecido como método educativo en numerosas universidades de todo el mundo consiguiendo unos resultados excelentes. Durante muchos años se extendió la idea de que el origen del método del caso provenía exclusivamente del ámbito empresarial a través de la Harvard Business School. Además, este hecho hacía pensar que dicho método no era extrapolable a la enseñanza de otras áreas de conocimiento. Sin embargo, se acabó demostrando que fue el Decano Wallace B. Donham, graduado por la Harvard Law School, quién inspiró y potenció realmente la implementación del método del caso en la Universidad de Harvard (Toller, 2005). A todo ello cabe añadir que el tiempo ha corroborado que este método sí es extrapolable a otras áreas de conocimiento, puesto que, hoy en día se ha implementado en numerosos programas de estudios para la enseñanza de ingeniería, periodismo, ciencias políticas…

En relación a su concepto, el método del caso puede comprenderse como una técnica de aprendizaje activa, centrada en la investigación del estudiante sobre un problema real y específico que ayuda al alumno a adquirir la base para un estudio inductivo (Boehrer & Linsky, 1990). Este método pone el foco en el «caso» como método de explicación que sirve de eslabón entre el problema práctico y la explicación teórica (Pérez Rivas & Vázquez-Portomeñe Seijas, 2014). Sin duda, puede concebirse como un método que, en cierta manera y con matices, invierte los elementos principales del método de la clase magistral ofreciendo en primer lugar la parte práctica y posteriormente la parte teórica.

2. Fases e implementación

Seguidamente, vamos a exponer cómo implementar el método del caso a través de la enseñanza de una figura jurídica del Derecho penal como es el decomiso. De esta manera, tal y como plantea el estudio de innovación educativa de la Universidad Politécnica de Madrid3, los docentes podrían implementar el método del caso a través de las siguientes cuatro fases.

En primer lugar, la «fase preliminar». Esta fase consiste en que el docente ponga a disposición del estudiante todo el material necesario para abordar el caso propuesto. El estudiante debe leer todo el material para tomar conciencia de la controversia jurídica que debe resolver. Siguiendo nuestro ejemplo, en esta fase pondríamos a disposición de los estudiantes el siguiente caso práctico: Un concejal de urbanismo del Ayuntamiento de Carcaixent es condenado por un delito de cohecho al haber cobrado distintas comisiones por valor, en teoría, de un millón y medio de euros a cambio de recalificar terrenos para una promotora inmobiliaria. Además, se observa un patrimonio compuesto por los siguientes bienes:

Por tanto, en esta fase tan solo se deja que el estudiante lleve a cabo una primera leída del caso con el objetivo de que comprenda los datos y el contexto de la controversia jurídica que debe resolver. En el caso que hemos planteado como ejemplo añadiríamos que el objetivo es averiguar de qué figuras jurídicas podemos disponer para privar al condenado del patrimonio obtenido ilícitamente.

La siguiente fase del método del caso sería la denominada «fase de recopilación de opiniones». En esta fase, se espera que el estudiante, movido por el interés que le ha despertado el caso real que debe abordar, vaya un paso más allá ampliando sus fuentes de información y poniendo por escrito tanto sus ideas para resolver el caso como las dudas que el mismo le plantea.

Siguiendo con el ejemplo planteado, al estudiante podrían surgirle dudas acerca de qué figura jurídica nos ofrece nuestro Código Penal para recuperar los activos obtenidos a través de la comisión de un ilícito penal. Incluso una vez descubierta la figura del decomiso podrían tener dudas acerca de qué modalidad utilizar para recuperar cada activo. Todo ello, le llevaría a hacer uso de otras fuentes como, por ejemplo, la búsqueda de resoluciones jurisprudenciales en las que los tribunales establezcan los límites de aplicación de cada modalidad de decomiso. Por tanto, en estas dos primeras fases del método del caso el estudiante debe trabajar autónomamente.

En cambio, en la siguiente fase, denominada «fase de contraste», se pone en común toda la información recopilada en pequeños grupos de estudiantes para posteriormente dar paso a que toda esa información se comente entre todos los alumnos. En esta fase es cuando el docente debe encargarse de realizar las preguntas oportunas que les haga plantearse a los estudiantes cuestiones que no se habían formulado anteriormente. El objetivo del docente es conseguir que los alumnos dialoguen acerca del caso propuesto y se estimulen mutuamente teniendo una verdadera participación activa.

En relación al ejemplo propuesto, el docente debería hacer reflexionar a los estudiantes acerca de cuál es la figura jurídica que más se adecúa a la posible resolución de esta controversia. Además, una vez los estudiantes en su conjunto hayan llegado a la conclusión de que la mejor figura que nos ofrece el Derecho penal español es el decomiso, cabría fomentar un debate acerca de cuál piensan que es la mejor modalidad de esta figura para la posible recuperación de cada activo obtenido a través de la comisión del ilícito penal. En esta fase es dónde verdaderamente se potencia el desarrollo de las habilidades orales de los estudiantes, dado que deben exponer y defender sus opiniones y puntos de vista frente a sus compañeros, así como rebatir con respeto aquellas manifestaciones con las que no estén de acuerdo.

Recordemos que una de las consecuencias que ha generado la enseñanza excesivamente dogmática del Derecho penal ha sido el nulo o escaso desarrollo de las habilidades orales de los estudiantes. De esta manera, podemos observar cómo, a través de la fase de contraste, el método del caso solventaría este problema, ya que el estudiante se vería condicionado a adquirir buenas habilidades de oratoria para defender sus posturas en clase.

Finalmente, la cuarta fase de este método hace referencia a la «fase de reflexión teórica». Una vez se han abordado los casos prácticos que han conseguido una alta participación de los estudiantes gracias al interés que ha despertado en él un caso real, el docente explicará los conceptos teóricos que derivan del caso propuesto. De esta manera, es muy probable que el estudiante recuerde esos conceptos teóricos de una manera más sencilla, puesto que en el momento en el que se le pregunte acerca de los mismos, los vinculará con los casos abordados y recordará la información aprendida.

En relación con el ejemplo propuesto, el docente debería explicar, ahora sí, los fundamentos dogmáticos de la figura del decomiso en el Derecho penal, puesto que existen dudas acerca de su naturaleza jurídica siendo considerado como una consecuencia accesoria del delito, sin llegar a ser formalmente una pena o medida de seguridad, aunque comportando materialmente idénticas restricciones de bienes y derechos (Orts Berenguer & Gónzalez Cussac, 2023).

También, debería resolver el caso explicando los fundamentos teóricos que justifican la aplicación de la modalidad de decomiso directo, tipificada en el artículo 127 del Código Penal, para privarle del millón y medio de euros obtenido ilícitamente a través del cobro de las comisiones y depositado en una cuenta de una entidad bancaria. A su vez, correspondería explicar la fundamentación empleada para aplicar la modalidad del decomiso ampliado, tipificada en el artículo 127 bis del Código Penal, para privarle al condenado del yate atracado en el puerto de Jávea, al no poder demostrar su origen lícito, a diferencia de la cuenta de treinta mil euros acorde al ahorro de su salario, así como el pago de la hipoteca de la casa ubicada en el pueblo de Carcaixent.

3. Uso de nuevas técnicas de innovación docente en el método del caso

A continuación, exponemos cómo podríamos integrar nuevas técnicas de innovación docente como el role-playing o la ludificación4 a la explicación de la figura del decomiso en el método del caso.

En primer lugar, respecto al role-playing, en la fase preliminar el alumno recibiría un dosier breve con toda la información del caso, un vídeo corto que resumiera la técnica del decomiso y una infografía sobre las figuras procesales relevantes. También, el docente debería dividir a los distintos alumnos en diferentes subgrupos con el objetivo de atribuirle un rol a cada uno: jueces, acusación pública (ministerio fiscal), acusación particular, acusación popular (si procediese), defensa, testigos, peritos… En la fase de recopilación de opiniones, el alumno trabajaría autónomamente para preparar la sesión presencial. Acto seguido, en la fase de contraste es cuando se desarrollaría el debate y simulación. Finalmente, en la fase de reflexión teórica el docente debería explicar los fundamentos teóricos de la figura del decomiso, así como corregir las deficiencias de conocimiento de la dogmática penal que haya observado en los estudiantes en la fase de contraste a lo largo de la simulación.

En segundo lugar, respecto a la ludificación, podría introducirse un tablero digital en el que los subgrupos suman puntos por identificación correcta del bien decomisable, uso de doctrina relevante, calidad probatoria y argumentación sobre proporcionalidad de las medidas. También, podrían introducirse insignias digitales o badges para premiar a aquellos estudiantes que hayan descubierto rápidamente pruebas relevantes (investigador brillante), a aquellos que hayan defendido su postura demostrando unas excelentes habilidades de oratoria (mejor orador), a aquellos que hayan optado por puntos de vista más garantistas (garante de derechos) …

Las técnicas de innovación docente empleadas se nutren de la teoría del aprendizaje experiencial. El role-playing permite que el estudiante se prepare para la realidad a la que va a tener que enfrentarse en un futuro cuando tenga que defender una determinada postura en los tribunales y la ludificación potencia, sin duda, la motivación del alumno.

Finalmente, cabría realizar una evaluación en la que cada estudiante entregue una reflexión crítica sobre la resolución de la controversia (medidas de decomiso acordadas) y proponga reformas didácticas. Desde la perspectiva del docente, recogeríamos datos empíricos de la eficacia pedagógica que nos permitirían transformar esta experiencia en algo extrapolable a otras asignaturas de Derecho penal, procesal penal y compliance. La combinación del método del caso con role-playing y ludificación permitiría convertir la enseñanza dogmática del decomiso en una actividad formativa más experiencial, ya que el alumno no solo aprendería la tipificación del Código Penal, sino que se enfrentaría a tomar decisiones complejas sobre trazabilidad patrimonial, proporcionalidad de las medidas adoptadas y garantías procesales.

IV. Conclusiones

El método del caso es una alternativa sólida a la enseñanza excesivamente dogmática del Derecho penal invirtiendo la secuencia clásica de formación, favoreciendo la atención y participación de los estudiantes en clase, así como facilitando la memorización conceptual al vincular la teoría a supuestos prácticos reales.

También, la integración estructurada de técnicas de innovación docente como el role-playing y la ludificación potencia los efectos del método del caso. El primero aporta realismo y práctica discursiva y el segundo los incentivos y el dinamismo necesarios para que los estudiantes mantengan la atención. Esta metodología propuesta corrige las deficiencias del método de la clase magistral transmitiendo los conocimientos dogmáticos requeridos sobre figuras como el decomiso, además de desarrollar las habilidades blandas más demandadas por el mercado laboral, como la oratoria. En conjunto, nuestra investigación ha ofrecido un marco teórico que moderniza la enseñanza del Derecho penal, sin renunciar al rigor dogmático, proponiendo un equilibrio entre teoría, práctica y evaluación.

Finalmente, cabe reconocer que gran parte del posible éxito de la implementación de este método se vea condicionado a la predisposición del estudiante para trabajar autónomamente en la fase preliminar y en la fase de recopilación de opiniones. Por ello, con este trabajo pretendemos sentar las bases para poder desarrollar en un futuro una investigación empírica a través de la implementación del método del caso en la asignatura correspondiente a la enseñanza de la parte especial del Derecho penal.

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  1. 1 Cabe destacar que este es un factor de riesgo al que se exponen todos los modelos y métodos de enseñanza, no tan solo el método de la clase magistral.

  2. 2 Rodero Antón, E. (2024). La formación en comunicación oral sigue siendo una asignatura pendiente entre los estudiantes universitarios. El Observatorio Social, 1-8. https://elobservatoriosocial.fundacionlacaixa.org/es/-/la-formacio-en-comunicacio-oral#

  3. 3 Servicio de Innovación Educativa de la UPM. (2008). Método del Caso. Madrid: Universidad Politécnica

    de Madrid. Recuperado en https://innovacioneducativa.upm.es/guias_pdi

  4. 4 Aunque en gran parte de los entornos académicos se continúa utilizando el término «gamificación», la Fundación para el español urgente asesorada por la Real Academia Española aclaró recientemente que es preferible el uso de ludificación frente al de gamificación. Véase más ampliamente: https://www.fundeu.es/recomendacion/ludificacion-mejor-que-gamificacion-como-traduccion-de-gamification-1390/